jueves

Jornada del Día sin carro

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Ese día sonó el despertador como cualquier otro, y al igual que siempre no pudo levantarme, tuve que esperar hasta que mi mama gritara DAVIIIIIIIIID  HOOYYYY ESSS SUUU DIAAA,  y en ese momento es que mi mente se dio cuenta de que me estaba engañando este no era  un día cualquiera, este era el día en el que iba a comprobar que la ciudad se puede vivir de un Modo diferente.

Salí a las 6 am, el cielo estaba nublado y no se veían carros en las calle, solo un par de manchas amarillas, me dirigí a la Boyacá para ir hacia el norte,  a medida que fui pedaleando me encontré con más ciclistas que iban individualmente hacia sus labores del día, hasta que llegue a la calle 72. En esta calle se  ve interrumpida la cicloruta de la Boyacá hasta la calle 80, y para poder seguir de forma segura hay que pasar al otro lado de la avenida,  pero algo inusual es que en el lapso de 1 minuto de espera nos reunimos 10 ciclistas, ninguno con lycra ni bicicletas de carreras, sino personas comunes y corrientes, pasamos la Boyacá y nos hicimos compañía hasta la 80, normalmente uno se siente inseguro en este pequeño tramo, pero ese día eramos mayoría.
Seguí mi  camino por la Boyacá, la vía después de la 116 todavía se veía como en un día normal por esta parte, en ese momento creí que en esta parte de la ciudad las personas de pronto no estaban listas, hasta el momento que llegue al cruce de la 127, en donde en el semáforo alcance a ver a 15 ciclistas, vi a la primera persona del  día andando en corbata con la bici, seguí mi camino  hasta el cruce  de delante de la 127 donde la cicloruta pasa al otro lado de la Boyacá y donde salen mucho ciclistas de sube, acá fue donde me di cuenta que el día iba a ser un éxito, más de 30 personas esperando que fuera verde, de ahí para adelante seguí mi camino con una fila de 10 ciclistas, pasmos por debajo del puente de suba, la bajada hasta las 134, el cruce hacia el otro lado de la Boyacá, y en ese momento veo por primera vez una escena que se repetiría el resto del día, un grupo de colegiales  en bici con algunos patinadores, todos felices andando como si fuera un domingo, un paseo de amigos en el que entre ellos se reían  por que era una actividad extraña en su diario vivir. Sigo mi camino y por fin llego al lugar donde me dirigía, el éxito del 138 con Boyacá, en el cual iba a esperar a un grupo de trabajadores para ser el guía de su recorrido hacia la empresa en que laboran, saco mi reloj, calcule mal mi tiempo, creí que iba a llegar tarde y paso todo lo contrario llegue media hora antes a las 6:30am.



Aprovecho el tiempo y me pongo a observar al cicloruta, cada minuto pasan ciclistas y poco a poco me doy cuenta de un patrón en el que cada 3 minutos, lo que dura el semáforo de la 134 viene una fila entre 10 a 30 ciclistas, la mayoría de veces llena de grupos de colegiales, obreros, hasta gente en corbata.  Además que la cicloruta de la Boyacá es de las pocas que hay cicloruta a ambos lados de la vía, y por ese lado también veo pasar muchos ciclistas.
Llega las personas  a las que voy a Guiar casi todos andan en bicicletas que les quedan pequeñas, les tuvieron que pedir a sus hijos que se las prestaran, estaban muy entusiasmados por hacer el recorrido con sus amigos hacia el trabajo, supuestamente iban  a llegar 15 pero solo llegan 5, arrancamos.  Vamos por la Boyacá  y sobre el pizza 1969 nos encontramos un grupo de niñas que pusieron su punto de reunión para salir en bicicleta hacia su colegio, eran como 30, seguimos hasta la 134 y de ahí seguimos por la cicloruta que esta sobre esta vía, más adelante nos encontramos en una bomba un grupo de un colegio de hombres este era aún más grande que el anterior, calculo unos 40, los pasamos y seguimos hasta el puente de la autopista en el cual hicimos una parada para esperar lo que dijeron los trabajadores de la empresa las “Doctoras”, pasamos el puente y nos encontramos con el primer bache del camino, no había cicloruta hasta la avenida 19, durante estas tres cuadras tuvimos que ir por el andén, llegamos a la 19 y nos encontramos con la otra caravana que iba para la empresa, en total nos reunimos 18 personas,  mas todas las personas que pasaban por la 19.




Arrancamos nuestro camino  y por primera vez en la vida veo un trancón de bicicletas, por llamar así ir un ciclista detrás de otro a un paso que puede ser considerado más alto que la velocidad promedio de un carro en Bogotá que es 15 km/h, pero sin el ruido y sin la contaminación que implica.  En la bomba de gasolina  una llanta se queda sin aire, justo la de una de las “doctoras”, para no retrasar su camino al trabajo le presto mi bici y me quejo inflándola en la Bomba. Normalmente cuando uno le pasa esto en un día normal los de las bombas no lo atienden a uno, antes lo sacan de ahí volando, hoy fue al contrario y en rato que estuve llegaron 6 ciclistas por diferentes motivos; subir el sillín en el caso de un hombre que tenía la bici de su hija, bajar el sillín en el caso de una ejecutiva que le pidió prestado  la bici a al hijo de una amiga y echarle un poquito más de aire a la cicla que parecían recién desempolvadas. Luego de arreglar el percance sigo pro al 19, con afán de alcanzar a la caravana.  Llego a la 127, acá en el semáforo aprovecho para pasar del último de la fila para salir de primero ya que voy más rápido, y sigo mi rumbo.

Por la 19 era imposible pasar, cada nada venia ciclas del lado contrario que impedían esto además del que la cicloruta no son lo suficientemente anchas para este propósito, como sí lo son en Copenhague, donde comprenden que no todos los ciclistas van a un mismo ritmo, claro está que este volumen de ciclistas dentro de las ciclorutas  Bogotá no lo había experimentado para ponerle atención, y solo a medida en que en el que la bicicleta  llegue al nivel de este día los políticos no harán fuerza por mejorarlas.




Seguí mi camino y me topé  con un semáforo llenísimo de gente, no alcance a contarlos, pero era de largo lo de dos buses, habían mujeres en tacones, amigos charlando,  personas con patines y en la esquina un fotógrafo de Mejor en bici capturando dicha escena, y al otro lado del semáforo, se visualizaba una escena parecida pero con un poco menos cantidad de gente, y  para mis sorpresa en el carril de carros solo había un par de taxis y un bus, se respiraba calma  y  tranquilidad, cero estrés. Si esta gente estuviera en vez de cicla en un carro, pasaría la escena que todos los Bogotanos vivimos a diario en los semáforos.
Luego la escena más curiosa del día, un joven con una ballena inflable que dobla su tamaño amarrada de su espalda, detrás de él, dos mujer muy bonitas siguiéndolo en bici.

Seguí mi camino por la 19, luego sigo por la 100 hacia el oriente, paso la rotonda del nuevo puente llego a la 11, y finalmente alcanzo el grupo  de  la empresa,  dos cuadras más arriba de la 11 llegamos a su punto de trabajo. 




Nos quedamos ahí charlando con los otros guías y de ahí me dirijo con el director de Mejor en bici hacia la Universidad central sede norte,  acá nos  unimos con un grupo que está haciendo un documental  sobre este día, hablamos de la bici, damos consejos  y luego salimos con esta caravana a las 10 am dirigiéndonos hacia la Universidad central sede centro, esta caravana es más relajada, a parando para disfrutar la ciudad y de vez en cuando haciendo tomas en los semáforos para el documental,  dentro de la caravana iban 2 franceses con los cuales me puse hablar. Cuando llegaron no se imaginaban ver una ciudad tan bici amigable y tan progresista, habían salido a al ciclovia del domingo, pero también habían visto los trancones de los sábados  que se forman en la ciudad, ellos hicieron una observación que yo ya había hecho antes, la ciudad debería ser todos los días como lo es en un domingo, una ciudad que es para que sea para los ciudadanos, no para  esas máquinas de 4 ruedas que la mayoría de veces solo va un pasajero. 

Seguimos nuestra ruta y me quedo relegado un poco de la caravana acompañando a un señora  que hacía mucho no hacia actividad física,  y en el semáforo que baja del parque nacional justo en la cicloruta de la Av 13, nos encontramos una periodista de cityTv en cicla, dispuesta a hacer una toma pasando la calle hacia donde se encontraba la cámara, en ese semáforo alcanzamos a ser más de 15 personas, la toma perfecta para mostrarle a los ciudadanos lo que se había presentado en todos los semaforos de la ciudad, de pronto se pudo ver muy perfecta para los televidentes, pensaran cogieron a varios ciclistas durante varios semáforos para hacerla, pero en realidad se formó espontaneamente en tan solo 30 segundos.

Seguimos por la 13 hasta que se une con la séptima, el lugar donde proclama el fin del paraíso ciclístico, y tenemos que saltar a la calle por la décima, paramos a descansar un rato y me pongo a hablar con un italiano que iba en la caravana, me dijo que había vivido en muchos lugares y Bogotá fue el lugar más inesperado para ser tan progresista con la bicicleta de todos ellos, este día era el último de su viaje, pero no iba ser su último en Colombia ya que quiere volver a vivir permanentemente a Bogotá.
Seguimos  hasta la cicloruta de la 23, justo cuando llegamos a la  carrera 5, nos encontramos el ciclopaseo del alcalde que iba con 50 ciclistas, algunos de nuestro grupo deseaban haber tenido tomates por su doble moral, los otros 364 días de la semana deberían ser igual de ambles con el ciclista como hoy.

Llegamos finalmente a la central, la gente parque la bici para ver una peli,  yo me paso a dar una vuelta a la Tadeo, no se ve ni una bici, solo en el parqueadero de la universidad donde habían las mismas de siempre, pero en su mayoría había un descontento por haber tenido que ir mas apretados de los normal en trasmilenio, otros en buses, y otros porque tuvieron que pagar una cifra elevada por venir en taxi.

Luego de un rato sigo mi camino, es la 1 de la tarde, y cojo toda la 26, no se ven ciclistas a esta hora, el sol pega fuerte  y además la cicloruta de la 26 por las obras de trasmilenio parecen más una pista de ciclo montañismo. Llego a mi casa en 40 minutos, almuerzo y descanzo 30 mintos para volver a rodar la ciudad.

Desde mi casa salgo  a las 3pm  hacia la empresa de la 100 con 15, a estas alturas creía que iba a estar un poco cansado, pero al sentir el aire más limpio no sentí cansancio. Mi ruta hacia allá,  calle 63, luego avenida 30, hasta que se une con la autopista, luego sigo pro al cicloruta de la 94 que se une  en el rompoi de la 15 con la 100, sigo por la cicloruta hasta llegar a la empresa  para esperar al grupo que supuestamente salía a las 4: 15 para retornar a las casas.


La gente de la empresa  empieza a salir en cicla y muchos no esperan al caravana,  nos dicen que por ya conocer la ruta ellos ya quieren intentarlos solos,  la mayoría que se quedan con nosotros son las mujeres.  Mientras esperábamos la salida vi varias personas que empezaban a salir de los edificios con sus vestidos de oficina y sus bicis, una escena que nunca creí ver en tal cantidad,  arrancamos a un paso moderado, la gente ya se sentía más seguras con las bicis, seguimos las calle 100 cogimos la 19, y nos encontramos con una vía a un más llena que en la mañana, aprovecho a sacar la cámara y mientras lidero el grupo a un paso muy lento pero perfecto para los primiparos en las ciclorutas,  aprovecho a tomar fotos con una mano mientras sostengo el timón con la otra, en cada semáforo se formaban líneas de 30 personas, muchas mujeres en bici, grupos de estudiantes yendo hacia cafés con sus bicis, cada cuanto  un señor que repara ciclas en el camino, personas en bicicletas plegables ( en corto tiempo se han vuelto populares en el diario vivir de Bogotá)personas en bicis eléctricas pero sin aprovecharse de su ventaja pasando imprudentemente y el parche en el día, bicimotores invadiendo la cicloruta, pasando a diestra y siniestra y lo peor de todo creyendo que está haciendo una contribución al medio ambiente, he hablado con muchos y así lo  creen. Hay cifras que demuestran que contaminan hasta más que un bus viejo por tener combustión incompleta.  Seguimos hasta llegar al cruce de la 134 con 19 en el punto que el grupo de la empresa se  dividía, y en este punto  habían un papa con su hijo de por lo menos 6 años en bicicleta, viendo la cantidad de gente que nos acumulamos en el cruce, estábamos como 40 esperando al semáforo y le dijo al papa “papa hay mucha gente en bici, debería ser así más seguido”, no fueron sus palabras exactas. Pero lo importante es que ahí se estaba generando un Código Cultural que espero que perdure  en la mente de ese niño para que en un futuro venga una generación de ciudadanos más consientes.

Seguimos nuestra ruta que hicimos en la mañana hasta el éxito, los trabajadores se fueron a celebrar con una cerveza su triunfo. Con el otro guía de esa ruta nos devolvimos pro la 19 para seguir maravillándonos de tanta gente,  seguían presentándose escenas de 30 ciclistas, mujeres en bici, personas de todos los estratos, luego tomamos la cicloruta de la 94 para dirigirnos hacia al del parque virrey donde empezaba el remate de este día con la gente del tradicional ciclo paseó de los miércoles, en donde nos encontramos todos los que montamos cicla a diario, todos hablando de lo que vimos en toda la ciudad, donde me contaron que por la 80 por la salida de Bogotá fue más lleno que la 19, que por la suba las ciclo rutas se estaban desbordando, que  las pocas zonas que no llego a esos niveles fue el centro de la ciudad por su falta de ciclorutas, irónicamente  en ciudades como Amsterdam y Copenhaguen ahí es donde hay más infraestructura y donde  la cantidad de viajes llegan hasta el 40 % diariamente, de pronto con el plan centro 2038, donde va a quedar peatonal podamos lograr ver esto.

Llegan otra  los periodistas de citytv y hacen algunas tomas de los 80 ciclistas que llegamos, salimos por a recorrer la ciudad a las 7pm, primero al parque de la 93 pitando, luego subimos a la cicloruta de la 11 hacia el andinos, entramos a la zona t y damos vueltas casi por cada cuadra, pasando pro Atlantis, la zona de bares, volvemos a la cicloruta, cogemos Lourdes, al cicloruta de la 11 y finalmente llegamos a un bar llamado bogaloop, en donde nos reciben con aguapanela y videos de bicicletas, donde nos tomamos unas cervezas y luego a las 10pm finalmente salimos, me devuelvo con 2 amigos más hacia mi casa  y finalmente a las 10:30pm llego. Y después de una Jornada tan larga  a dormir como un bebe, esperando que aunque sea 1 persona de todas las personas de las que nunca salen en la ciudad a diario, se quede con la bicicleta como medio de transporte. Con solo eso todo este día queda valiendo la pena y sierro con la frase de H. G Wells “cuando veo a un adulto en bicicleta, no me preocupo por el futuro de la humanidad”

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