jueves

Quiero una bici: Cada vez más cerca

Después de varios meses de hacer parte del grupo de personas que quieren una bicicleta, me encuentro bastante cerca de comprar la primera. Claro, cuando era pequeña tuve una rosada, con rueditas, en la que aprendi a montar, y hace algunos años me regalaron una todoterreno que poco disfruté. Para que decir mentiras, hay carros que me gustan, claro, como a todos, sin embargo extrañamente y al contrario de lo que piensa la mayoría no me interesa en lo más mímino comprarme uno, por lo menos en un futuro cercano.

En cambio, en estos últimos dias han crecido las ganas de tener mi bici, en parte gracias al cada vez menos agradable servicio de transporte público de la ciudad, pero claro, también a que cada día veo más y más adeptos de este medio de transporte a lo largo y ancho de la (ciclo) vía. Esta semana ha sido de observación y aprendizaje, ya tengo más claro como asegurar la bici, que hacer y que no hacer al pedalear por la ciudad, y también me he tomado mi tiempo para leer los consejos y experiencias de otros para hacer de esta nueva experiencia algo seguro, divertido y muy seguramente algo que se convertirá en todo un estilo de vida.

 Es bastante obvio que hasta que no esté rodando por la ciudad no aprenderé sobre rutas, desvares y muchas otras destrezas que sólo se adquieren por la práctica. Espero que la próxima semana llegue pronto y pueda tener a mi nueva compañera al lado. Ya la escogí, pero esa será una sorpresa para todo aquel a quien me encuentre en la ruta. 

La incomparable libertad del caballito de acero. Fotografía de The Guardian.


1 comentario:

  1. Yo que ya tengo mi bici, al igual que tu titulo, cada vez la quier más cerca :D

    La bici es un gusto que luego se convierte en necesidad

    ResponderEliminar